Cuando una mercancía inicia un recorrido internacional, no solo debe estar preparada para llegar a su destino. 

Debe estar preparada para ser manipulada, transportada, almacenada y, en algunos casos, sometida a diferentes condiciones durante el trayecto. 

Por eso, el empaque y el embalaje no deberían verse simplemente como el último paso antes de despachar una carga. 

Son parte fundamental de la planificación logística. 

Una mercancía puede recorrer miles de kilómetros, pasar por diferentes puntos de manipulación y utilizar diferentes medios de transporte antes de llegar a su destino final. 

Y en cada etapa, el empaque cumple una función. 

¿Por qué el empaque es tan importante en comercio exterior? 

Durante una operación internacional, la carga puede enfrentarse a: 

  • Manipulación en bodegas y terminales.  
  • Carga y descarga.  
  • Movimientos con montacargas.  
  • Vibraciones durante el transporte terrestre.  
  • Cambios de temperatura y humedad.  
  • Almacenamientos temporales.  
  • Manipulación en puertos o aeropuertos.  
  • Diferentes medios de transporte.  

Un empaque adecuado ayuda a proteger la mercancía frente a estos riesgos y facilita su manipulación durante toda la cadena logística. 

Por eso, no se trata simplemente de «poner una caja». 

Se trata de elegir una solución acorde con el producto, la ruta y las condiciones de transporte. 

No toda mercancía necesita el mismo empaque 

Uno de los errores más frecuentes es utilizar el mismo criterio de embalaje para todos los productos. 

Pero una mercancía frágil no tiene las mismas necesidades que una pieza industrial. 

Una carga perecedera tampoco requiere las mismas condiciones que un equipo electrónico. 

Por ejemplo: 

Equipos electrónicos 

Requieren protección frente a golpes, humedad, vibraciones y, dependiendo del producto, descargas electrostáticas. 

Maquinaria y carga proyecto 

Puede requerir estructuras especiales, refuerzos, protección contra humedad y soluciones que permitan su manipulación segura. 

Productos perecederos 

El empaque debe formar parte de una estrategia integral de conservación, considerando temperatura, ventilación, humedad y tiempos de tránsito. 

Mercancías peligrosas 

Deben cumplir los requisitos específicos de embalaje, marcado, etiquetado y documentación aplicables al tipo de mercancía y al modo de transporte. 

Cinco preguntas antes de empacar una mercancía 

Antes de definir cómo empacar una carga internacional, conviene hacerse algunas preguntas: 

    1. ¿Qué tan frágil es el producto? No es lo mismo transportar una pieza metálica que un producto delicado o de alto valor. 
    2. ¿Cómo será manipulada? Es importante considerar si será movilizada manualmente, con montacargas, grúa u otros equipos. 
    3. ¿Cuál será el medio de transporte? Aéreo, marítimo y terrestre tienen diferentes condiciones y riesgos. 
    4. ¿Cuánto tiempo estará en tránsito? Mientras mayor sea el tiempo de tránsito o almacenamiento, mayores pueden ser las exigencias de protección. 
    5. ¿La carga requiere condiciones especiales? Temperatura, humedad, ventilación, protección contra impactos, aislamiento, seguridad o requisitos regulatorios pueden cambiar completamente la solución de embalaje. 

Conclusión 

Un embalaje inadecuado puede generar consecuencias que van mucho más allá de un daño  

Por eso, el empaque debe pensarse desde el inicio de la operación y no cuando la carga ya está lista para despachar. 

error: Content is protected !!
Share via
Copy link